La etapa de Resistencia
La muerte de Morelos dejó al movimiento insurgente
sin un jefe capaz de acaudillarlo. Los combates se sucedían aislada y
desordenadamente. El Nuevo virrey, Juan Ruiz Apocada, que sustituyó a
Calleja debido a sus crueldades y excesos, prometió el perdón a los
insurrectos si entregaban las armas; muchos de ellos lo aceptaron, pues
creyeron perdida de lucha Esto fue un golpe para los que seguían
luchando, ya que cedieron varios territorios que antes se había ganado,
como el puerto de Boquilla de Piedra que permitía la entrada de Armas y
municiones procedentes de los estados fronterizos.
Precisamente es esos momentos llegó a México el
español Francisco Javier Mina, que sabía del movimiento y quería dar
ayuda en su patria y de ser expulsado de ésta por oponerse a Fernando
VII En el destierro conoció a fray Servando Teresa de Mier, quien le
habló del movimiento de Independencia; de esta manera, Mina vio la
posibilidad de luchar contra el gobierno tiránico del rey.
Mina no obtuvo en un principio gran aceptación
popular; incluso se le veía con desconfianza porque sus intereses
políticos no correspondían a la del pueblo inconforme. Cuando Mina
regresó al fuerte del Sombrero, el Virrey Apodaca, temeroso de que sus
triunfos lo volvieran más fuerte y difícil de detener, ordenó atacarlo
duramente, sitiando el fuerte.
Por más Mina trató de romper el sitio no lo logró
porque fue acorralado por la escasez de víveres y municiones; entonces
decidió salir del lugar para traer recursos, pero no consiguió regresar.
Mina viajó a Guanajuato, pero, como ya se encontraba muy fatigado, se
refugió en el rancho El Venadito, donde él y Pedro Moreno fueron
sorprendidos. Moreno murió en la lucha y Mina fue prisionero; luego fue
sentenciado a muerte por un consejo de guerra y fusilado el 11 de
noviembre del año 1817.
A la muerte de Mina, los fracasos continuaron, los
lugares fortificados, como el fuerte de Palmillas en Veracruz o el de
Jaujilla en Michoacán, cayeron en manos del enemigo, lo mismo que jefes
como Rayón y Bravo, que fueron condenados a cadena perpetua. Después una
nueva etapa de lucha estaba cerca, Guadalupe Victoria Peleaba en
Veracruz, mientras Vicente Guerreo lo hacía en las montañas del sur.
Guerrero tenía experiencia en la insurgencia; había combatido bajo las
órdenes de Galcana y Morelos, quien lo consideró un hombre 1" y
valiente, cualidades que no tardó en demostrar.
Guerrero libró muchas batallas con éxito. En 1812
siendo apenas capitán derrotó al español Llano, lo que le valió
seguidores para la causa insurgente; en 1815, con el grado de coronel,
obtuvo en Tiapa una gran Victoria; en 1816 derrotó a los realistas en el
cerro de Piaxtía. Debido a sus victorias, fue nombrado general en jefe
de las tropas del sur, sostuvo una lucha en casi oda la zona del río
balsas y la costa del sur, que le proporcionó valiosos recursos para la
lucha. Mientras tanto el brigadier Armijo renunció a su cargo
porque no pudo detener el avance de las tropas sureñas, que afianzaron
la acción bélica del insurgente hasta la consumación de la
independencia.