E M P R E S A


El Dinero

                                Que es el dinero?


Introducción

En el umbral del siglo XXI, cuando las transacciones financieras y comerciales de un lugar a otro del planeta se efectúan en tan solo décimas de segundo, el trueque sigue vigente (para poner un ejemplo bastante sencillo, dos personas que utilicen medios informáticos para comunicarse, intercambian trabajos, fotos, videos, etc, sin que intervenga moneda alguna). De momento ninguno de los sistemas de intercambio ha erradicado la moneda que, desde el siglo VII a.de C., los humanos han acostumbrado a utilizar simultaneando con el trueque.

En la Edad Moderna el incremento de las transacciones, da lugar a la aparición del dinero-papel, que se acepta como pago de un bien. La evolución de estos pagarés nominales a pagarés al portador, hace crecer la masa monetaria en circulación y originan el nacimiento de los billetes, sencillos trozos de papel equivalentes a certificados de depósitos de objetos, o valores a los que, cualquiera que los posea, puede acceder. Con la moneda surgieron los establecimientos que, más o menos, realizaban los mismos servicios que los bancos actuales.

Los talones o cheques, más tarde, sustituyeron a los billetes, en aquellos casos en que estaban en juego o debían trasladarse cuantías elevadas. Si damos un gran salto, podemos apreciar que la celeridad de la vida moderna, y las perfecciones tecnológicas han generalizado el uso de las transacciones electrónicas. Las transferencias y las domiciliaciones bancarias se han hecho habituales. La comodidad y la seguridad, han masificado el uso de las tarjetas de crédito. Simples plásticos, que a través de una banda magnética, registran nuestros datos y los trasladan informáticamente a la base central donde consta si existen fondos o crédito, para que podamos pagar con ella. El restaurante, la gasolinera, o el supermercado, el hombre de hoy, es frecuente que lo abone con tarjeta .

Incluso se da un fenómeno regional, en la Unión Europea, de realizar el objetivo de la llamada moneda única, con un previo periodo de rodaje en el que las monedas nacionales coexistirán con esa moneda única (el cronograma europeo diseñado establece que el 1 de enero del 2002, se estrenará la moneda única en su forma física y comenzarán a retirarse las monedas nacionales; en julio de ese mismo año, sólo existirá, la que de momento parece que se llame Euro, con una política monetaria y cambiaria única).

Estos cambios que se han ido produciendo a lo largo de la historia y que hemos resumido de forma extremadamente condensada, nos hacen pensar que es probable que las monedas y los billetes, tal como los conocemos y utilizamos hoy, queden superados por instrumentos de pago basados en la tecnología. Sin embargo, pensamos que no crearán hábitos y comportamientos diferentes de los que tienen las personas en cuanto a los pagos que deben realizar.

Qué es el dinero?

Quizás la mejor definición que podemos dar estos días al dinero es que es un medio de pago cuyo principal (si no único) fundamento es la confianza de que los demás lo aceptan como medio de pago, es decir, que mediante su entrega a terceros que tienen cosas que no son dinero, éstas pueden ser adquiridas en propiedad. En la conciencia común se identifica dinero con una especie del mismo: el dinero legal, que, como definen Francisco Mochón y Víctor Beker , es el que es emitido por una institución que monopoliza su emisión y que adopta la forma de monedas metálicas y billetes. Este es el dinero en efectivo, los pesos, las pesetas, los dólares, los francos, las liras, las libras o los escudos.

Cuando un particular toma su dinero y lo ingresa en una institución bancaria para que lo mantenga depositado hasta tanto lo necesite el titular, el dinero pasa a estar en manos de un tercero (el banco) que lo tiene y tiene la capacidad de operar con él siempre que le garantice el retorne a su dueño. Dado que esa persona tiene la posibilidad de utilizar todo o parte de la suma depositada, el Banco debe mantener un mínimo de dinero efectivo a su disposición. Ese mínimo que todos los bancos deben respetar se denomina coeficiente de reserva (y en algunas países coeficiente de liquidez).

Supone que el resto del dinero que no está obligado a mantener como efectivo puede ser operado para emprender nuevos negocios, facilitar operaciones de compra y venta, conceder hipotecas, etc, en definitiva puede ser prestado. Aquí es donde nace el concepto de dinero bancario, en la posibilidad de que el dinero efectivo pueda generar otro tipo de dinero que, simplificando, podríamos decir que es impalpable.

 ¿Estamos hoy a las puertas de un nuevo paso en la evolución de los sistemas monetarios? Si el dinero bancario, como ya sucedió en los países desarrollados en determinada época, prevalece sobre el dinero efectivo o líquido (usamos estas expresiones de manera indistinta y con el mismo significado), y si la utilización de medios tecnológicos cada vez más seguros, prácticos y manejables envuelve todos y cada uno de los ámbitos de nuestra vida, ¿no sería una consecuencia bastante creible que los medios de pago tecnológicos se desarrollarán casi ilimitadamente en este campo en el que encuentran unas posibilidades excepcionales?