Las grasas son parte indispensable de la alimentación, pero no
todas son saludables si se ingieren en cantidad excesiva. Todas las
grasas comestibles se componen de ácidos grasos: largas moléculas
de carbono, hidrogeno y oxigeno; permiten obtener mas del doble de energía
que los carbohidratos, y contienen vitaminas A, D, E y K. El organismo
necesita las grasas para crecer y restaurase, y además las almacena
en los tejidos para mantenerse a una temperatura constante y para protegerse
de la intemperie y de las contusiones.
En nutrición , la
principal característica de las grasas es su grado de saturación,
que se refiere a su estructura molecular. Las grasas instauradas no
propician tanta acumulación de colesterol en la sangre como las
saturadas, como el exceso de colesterol en la sangre puede causar trastornos
cardiacos, lo mas aconsejable es comer pocas grasas saturadas. En general
se recomienda que la ingestión de grasa se reduzca a un 30 por
ciento o menos del total de calorías ingeridas, y que las grasas
saturadas no excedan del 10 por ciento de dicho total.
Todas las grasas comestibles
son una mezcla de ácidos grasos saturados e instaurados, pero
por lo regular las de origen animal son mas saturadas que las de origen
vegetal; las excepciones son las carnes de aves y el pescado, cuyas
grasas tienden a ser instauradas, y el aceite de coco, que aun siendo
de origen vegetal contiene abundantes ácidos grasos saturados.