En varias ocasiones se ha propuesto tipologías de la ciencia
siendo bastante frecuente la clasificación que referencia ciencias
básicas y ciencias aplicadas o técnicas.
Se han ensayado otras
tipologías de la ciencia como Walter M. Elsasse propone una de
carácter dicotómico, que diferencia a las ciencias abiertas
de las ciencias cerradas. Según ésta clasificación,
son ciencias cerradas todas aquellas cuyas preguntas razonables tienen
una respuesta binaria. Son ciencias abiertas todas aquellas cuyas preguntas
no tienen respuestas binarias definidas y que por lo general encuentran
respuestas expresadas en términos cuantitativos, sin embargo
ésta clasificación tampoco es operativa, porque sus conceptos
ordenadores no especifican de manera concluyente la ubicación
de las diferentes ciencias en una u otra clase.
Kedrov y Spirkin establecen
clases de ciencias considerando sus objetos de estudio, así distinguen
la clase de ciencias naturales como física, química, biología,
etc. cuyo objeto de estudio es la naturaleza inorgánica y orgánica;
la clase de ciencias humanas entre las que se encuentran clasificadas
las ciencias sociales y las ciencias filosóficas y cuyo objeto
de estudio son la sociedad y el pensamiento, y mediando entre ambas
se tienen las ciencias que tienen como objeto de estudio al hombre en
cuanto participa de la naturaleza y de la sociedad, y es portador de
la razón, además distinguen las ciencias matemáticas
y las ciencias técnicas. Aunque ésta clasificación
es muy sugerente, carece de eficacia ya que sus conceptos ordenadores
no son unívocos ni excluyentes. Parece ser el resultado de una
defectuosa concepción de la estructura y función de la
ciencia, lo que resalta cuando distingue el tipo de ciencias técnicas,
cuyo estatuto es ambiguo y hasta contradictorio.
La tipología más
eficiente y la que ha logrado un consenso más extendido en la
comunidad científica, es la que clasifica las ciencias considerando
cuatro conceptos ordenadores: naturaleza del objeto de estudio, método
de comprobación de proposiciones, criterio de verdad, carácter
de los enunciados. Uno de los autores que ha popularizado su versión
de ésta tipología es Mario Bunge.
Considerando los conceptos
ordenadores mencionados, las ciencias se clasifican de manera unívoca
y excluyente en: ciencias formales y ciencias factuales.
Ciencias
Formales
La matemática pura
y la lógica formal se tipifican como ciencias formales porque
sus objetos de estudio son las construcciones ideales de la mente humana,
formas puras del pensamiento sin referencia inmediata a la realidad
física.
Son aquellas que trabajan
con símbolos creados por ellas mismas, no explícitamente
sobre hechos y objetivos, aunque sí, son racionales y sistemáticos,
estas ciencias nos informan acerca de la realidad objetiva, sus mayores
representantes son: la matemática y la lógica. Estas ciencias
utilizan el método deductivo para establecer la relación
entre sus signos y sus símbolos, usan variables lógicas
y su coherencia tiene por base el sistema de las leyes de la lógica
formal y por esta razón es que se tiene completa garantía
acerca de sus demostraciones.
Precisamente en función
de su capacidad para formalizar cualidades y medidas de los objetos
de la realidad empírica y también en mérito a su
rigor y exactitud, que los enunciados de las ciencias formales son crecientemente
utilizados por los investigadores en la rama de las ciencias fácticas,
porque como instrumentos de formalización contribuyen a posibilitar
la confirmación o disconfirmación de las proposiciones
factuales.
Ciencias
Fácticas o Factuales
Son aquellas que en su
investigación actúan sobre la realidad, en primer lugar
observando los procesos y sucesos que modifican su funcionamiento y
haciendo conjeturas, es decir, planteando hipótesis que deberán
ser probadas.
Estas ciencias utilizan
símbolos pero con valores concretos y precisos, su coherencia
está enmarcada en el sistema de ideas que manejan y este sistema
no representa una garantía plena para la verificación
de la hipótesis.
Toda ciencia es un sistema
de enunciados puesto que todo enunciado científico se funda en
otro o se refiere de una teoría. El principio de sistematicidad
de la ciencia como ya hemos mencionado, se refiere a la conexión
racional de los enunciados entre sí y de estos con las teorías
establecidas. Nexo mediante el que todo nuevo conocimiento se incorpora
a la estructura científica para confirmarla, enriquecerla o rectificarla.
La descripción de un objeto factual cualquiera es una faceta
primaria de la función de la ciencia. La descripción científica
aprehende al objeto como fenómeno, en sus propiedades aparenciales
y observacionales.
Sus mayores representantes
son: las ciencias naturales (física, química, biología,
psicología individual) y la ciencia cultural (psicología
social, sociología, economía, ciencia política,
historia material, historia de las ideas).