La palabra "formal" tiene muchos
sentidos en el lenguaje ordinario y dentro de la terminología
científica. Aquí lo utilizamos para calificar aquellas
disciplinas científicas que tienen como objetivo básico
el proporcionar maneras de actuación que aseguren la producción
de conocimiento fiable. Estas ciencias, en realidad, no son ciencias
como lo son las que se han descrito hasta aquí; no lo son porque
las ciencias formales no son ciencias productoras directas de conocimiento
sino instrumentos para producirlo de forma mas efectiva y consistente.
Es por esta razón que, a veces, se habla de disciplinas y no
de ciencias cuando se habla de ellas. En todo caso se trata de disciplinas
que tienen un carácter complementario organizativo respecto de
las otras formas de hacer ciencia en el sentido que proporcionan un
discurso metodológico. En el cuadro resumen hemos hecho constar
la lógica y la matemática como las dos disciplinas representativas
y en un encuadre horizontal subyacente a las otras ciencias para señalar
aquel carácter metodológico básico.
En el caso de la lógica
nos encontramos ante procedimientos de razonamiento con un orden tal
que permiten el paso de lo concreto a lo general, de lo general a lo
concreto, incluir y excluir, y realizar genéricamente cualquier
operación tendente a contrastar i decidir con certeza.
En el caso de la matemática
nos encontramos ante procedimientos que centran, fundamentalmente, en
los cambios cuantitativos. Por esta razón suponen siempre un
acuerdo sobre las unidades de medida. Los números son unidades
de medida que sirven para el conocimiento ordinario, para el conocimiento
morfológico y para todo el conocimiento científico funcional
y tecnológico. Cada tipo de conocimiento los utiliza de acuerdo
con los convenios cognoscitivos que ha establecido.