ARTÍCULO

SAL DEL PAPEL

Periodismo: Indignación ó Temor

A Guadalupe García Escamilla…q.e.p.d.

Lamento iniciar estas líneas con una mala noticia, -ya conocida por todos-, los hechos violentos en la frontera Tamaulipeca, han cobrado la vida de una colega, periodista, mujer, ciudadana de Nuevo Laredo; Guadalupe García Escamilla, una más en la lista de los hombres y mujeres que en este país, han visto truncada su existencia, por una tijera ajena que ha cortado su hilo vital. Y, es el sentimiento de impotencia, que se contamina y se pudre con los discursos, largos discursos, de los encargados de resguardar la seguridad pública nacional, estatal y municipal, de promover la paz y de continuar la edificación de una sociedad libre y democrática. ¿Libertad de expresión? ésa es ahora la pregunta, el delgado límite entre la vida y la muerte, la tranquilidad y los atentados, la indignación y el temor. Bajo el artículo 7º. de nuestra Constitución Política Mexicana, los textos publicados tienen la garantía y el respeto que la ley otorga a los autores, mientras no alteren la paz pública, ni atenten contra la moral…pero, ¿hay entre esas líneas algún indicio sobre quién se puede hablar ó escribir y de quién no? ¿algún grupo? ¿partido? ¿empresa? ¿apellido? Esta inseguridad y amenaza prevalece cuando los ciudadanos cambiaron el rumbo del país, estas añejas prácticas continúan, aún y cuando, la información traspasa los muros territoriales y la señal satelital es recibida en cualquier parte del mundo. Aún así, los periodistas, encargados en dar a conocer, publicar, exponer y presentar los sucesos que afectan a su comunidad, a su economía, a su salud, son víctimas de los más indignantes atentados, y desafortunadas coincidencias. ¿Y existe algún compromiso real de las autoridades, para identificar a los autores intelectuales ó ejecutores, de estas atrocidades? Ya se le ocurrió a alguien, - y fué un político- la idea de que los periodistas se conviertan en rambos-reporteros, que porten y aprendan a utilizar armas y se defiendan de la violencia, pero, ¡Vamos! ¿Quién creería que algo así pueda ser factible? ¿En qué siglo vivimos? ¿O es que la violencia, también traspasó los límites de la autoridad? ¿Y ni ellos pueden brindar seguridad a un periodista? Usar guardaespaldas, es otra opción, que por cierto, nuestros políticos, presumen en cada acto público, camionetas blindadas y a veces, cualquier integrante del mitin, podría ser un preventivo encubierto pero, ¿Y la sociedad?¿Y si sale de compras un domingo y una bala perdida le toca? ¡Qué coincidencia! No es así de simple, los agresores, tienen cada vez más tino, más puntería, ¡Tanta práctica los ha hecho maestros! Pero, ¿Quién querria callar una voz? ¿Quién querría acabar con la fluidez de una pluma? ¿Quién? ¿Qué clase de intereses ocultos se mueven en nuestro país, para que se tema tanto la lupa del periodista? ¿Cuál es el tesoro de la leyenda?

En una cobertura de guerra, como la que se hizo de Irak, que una bomba estalle cerca del edificio donde alguno de los corresponsales, transmiten es posible, pero que suceda en un estado "pacífico" como el nuestro, con tres millones de habitantes, una frontera productiva, paraísos turísticos, corredores industriales y maquiladoras es extraño ¿no?, o acaso, ¿Tenemos guerra, y no nos habíamos dado cuenta? -Son ajustes del crimen organizado -dicen. Los penales han estado bajo el resguardo de las fuerzas federales, al trasladarse reos de alta peligrosidad, se han realizado cateos, cambios de directores, - tal vez se instalen circuitos cerrados, para vigilar cada celda- Pero, ¿Cómo es posible que un reo ingrese un arma y asesine a otro reo, en el interior del penal?¿Cómo puede un comando armado, circular por las calles, con armas tan extrañas como una bazoka, o AK-47, hacer un tiroteo de 300 ó 400 casquillos y escapar sin ser identificados? ¿Es que alguien necesita lentes? ¿Telescopios? ¿Lupas? ¿Algún fondo de botella que les oriente? Y los tres órdenes de gobierno, siguen sin encontrar solución. ¿Es la seguridad pública nacional competencia del PAN? ¿O en el caso de Tamaulipas y Veracruz del PRI? ¿La inestabilidad es provocada por los partidos opositores, en el poder? ¿Quién va a poner orden? ¿O es que todos son parte de un mismo sistema? Hablamos de prioridades, de justicia, de seguridad, de estado de derecho, de paz. ¿Es más peligroso un político desaforado, que ofrece conferencias al aire libre, que un grupo organizado de delincuentes que asesinan aquí y allá, sin límite? La Organización de las Naciones Unidas, ya tiene en su poder un llamado de los periodistas, para vigilar su seguridad. ¿Cuál será la postura de los legisladores mexicanos? ¿Cuál la línea partidista? ¿Cuál el interés común? ¿Se va a continuar solapando la impunidad con investigaciones eternas? No se extrañe lector, si, al resolver el caso de Guadalupe García Escamilla, q.e.p.d. se anuncian datos tan escandalosos, como la línea de investigación con otro periodista de la frontera, -donde se esclareció un crimen pasional- no se sorprenda si el último comunicado, tiende a desprestigiar a la persona y no a desenmascarar a los agresores. En este mundo absurdo, todo puede pasar. Al menos hoy, la sociedad ha perdido la brújula, y los acontecimientos se han convertido en una confusión creciente, la sola idea de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, atemoriza a las familias, no vaya a ver algo que ponga en riesgo su vida, no vaya a escuchar algo que lo comprometa, ¡Cuidado! mejor, no salga, mejor no hable, ¿Y la libertad de expresión?¿Y el compromiso social? ¿Y la ética? ¿Y la responsabilidad? ¿Y el respeto? ¿Y la búsqueda de la verdad? ¿Y la imparcialidad? ¿Y la ley? Entonces … el periodista, ¿debe indignarse y actuar? ¿o debe temer y callar? Usted lector, tiene la última palabra.

Conductora de noticias Cable

Paulina Ramos
saldelpapel@yahoo.com.mx

 

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